-Sólo una copa más - le dije-. Por favor. Me siento de lo más solo, en serio.
Pero él dijo que no podía quedarse. Dijo que se le había hecho tarde y luego se fue.
Qué tío Luce. Era igualito que una patada en el culo, pero tenía un vocabulario estupendo.
Pero él dijo que no podía quedarse. Dijo que se le había hecho tarde y luego se fue.
Qué tío Luce. Era igualito que una patada en el culo, pero tenía un vocabulario estupendo.
El Guardián entre el Centeno, J.D. Salinger
Por vigesimanosecuántas veces, cada página de ese libro no deja de asombrarme.
Por vigesimanosecuántas veces, cada página de ese libro no deja de asombrarme.
estaría encantada de ser una moñas, enamorada y atontada :)
http://www.youtube.com/watch?v=VpqZqmpeM8Y
y nos echamos tanto de menos que nos da por despegar en avenidas de pegamento, clavados por las rodillas.