
Me parece que el invierno (me) sienta bien. Yo siempre he sido de sol, cervecita y terrazas, pero todo tiene su momento. Ya van tres veces seguidas que empiezo historias, casi siempre complicadas y sin un buen final, con el frío. Será que necesitamos calor y lo buscamos de otro modo. No está mal, me gusta. Quizás de esta no salga mal parada. O salga la más mal parada de todos. A lo mejor no es ni siquiera una historia. De verdad, qué indecisa, nunca tengo nada claro.
Pero qué buen cuerpo se le queda a una.
Pero qué buen cuerpo se le queda a una.