Por fin sentada en mi sofá, con mi mantica y mi café, en MI casa. Echaba de menos despertarme aquí varios días seguidos, que mi madre venga y me levante la persiana hasta arriba y se queje de que no he madrugado pero después me de un beso y me tenga el vaso de leche caliente en la mesa.
Feliz, empezando a hacer balance del año, e inevitablemente, de mi boca sale una sonrisa :)